
Emilio Torti
EMILIO TORTI:
SOBRE LA EXTENSIÓN DE LA VIDA por Rodrigo Alonso
Los dibujos recientes de Emilio Torti evidencian una extraña mezcla de racionalidad e intuición. Están compuestos por lÃneas y cÃrculos, que forman estructuras rÃgidas que muchas veces parecen flotar sobre el plano, pero al mismo tiempo poseen un carácter fuertemente orgánico y vital. Siguen un planteamiento metódico estricto, pero el ánimo que los guÃa es más bien impredecible, no responde a una lógica cientÃfica sino al designio de una mano que parece abismarse en el plano sobre el que opera.
Desde hace algunos años, la obra de Torti está intensamente influenciada por su práctica espiritual y filosófica. Partidario del Ichinen Sanzen, una doctrina que concibe a la vida como el resultado de una travesÃa por las múltiples posibilidades que se presentan a cada instante, Torti se aproxima al dibujo con el mismo espÃritu de potencialidad. Comenzando con algún punto sobre la superficie, cada nuevo punto o lÃnea es consecuencia de una decisión, de asumir alguna de las múltiples posibilidades que se presentan tras cada trazo, con la conciencia de que cada nueva decisión repercutirá necesariamente en la estructura futura de toda la composición. La base del proceso es la conjugación de causas y efectos. El producto propone a todas esas causas y esos efectos en una simultaneidad visual que quiebra el tiempo cronológico, desplegándolo en un diagrama de vectores y flujos.
Movido por este pensamiento, el artista evade el incansable ejercicio de las variaciones formales. Sus trabajos no son figurativos ni abstractos, no son geometrÃa ni representación. Como en el caso de Mondrian, Malevich o Kandinsky, son el resultado de un pensamiento transformado en acto, una derivación del convencimiento de que la pintura y su ejercicio pueden entrar en contacto Ãntimo con la vida y su devenir. Torti se posiciona activamente desde su obra; se considera, incluso, un activista de su forma de pensar y concebir el universo vital. Asume la posibilidad del hecho plástico como una sÃntesis de su vida y pensamiento, pero a través de ella aboga también por una transformación de su entorno, por la necesidad de un cambio de las condiciones de vida actuales hacia una comprensión profunda de los mecanismos espirituales que la atraviesan.
Guiado por ideas que considera esenciales, su trabajo evidencia todas las propiedades de una intuición ascética. Los elementos con los que trabaja son mÃnimos: lÃneas y cÃrculos sobre una superficie monocroma, a veces con variaciones de trazo que sugieren volúmenes, flotación, voluntad centrÃfuga. No hay elementos innecesarios ni accesorios ornamentales; el color se reduce al contraste indispensable para que el dibujo adquiera realidad. A veces, las estructuras se propagan desde el centro sin llegar a los bordes de la tela, lo que les confiere un carácter unitario que las singulariza respecto del fondo. Pero esto no siempre sucede. En muchas ocasiones la masa reticular crece ganando y superando los bordes, colma la superficie con su topografÃa incierta, planteando una propuesta espacial que desde la tela parece proyectarse al infinito.
En definitiva, cada tela constituye, al mismo tiempo, una propuesta plástica, conceptual y espiritual. Señala la interdependencia de todas las cosas, y la posibilidad de que esas relaciones, por incomprensibles o inciertas que parezcan, den vida a una armonÃa de formas, una armonÃa que se eleva sobre el caos aparente. A diferencia de gran parte del arte contemporáneo, el de Emilio Torti tiene voluntad de trascendencia. AsÃ, cada dibujo es la cifra visual de una conciencia ética.
LA TRAMA DE LA VIDA
A lo largo del siglo XX, el universo plástico sufrió una serie de cambios profundos. Si hasta mediados de esa centuria hubo una preocupación particular por los sistemas de representación, la segunda mitad estuvo marcada por un ánimo de renovar no ya las formas sino el propio oficio y sentido de la pintura.
Los numerosos campos experimentales abiertos, tanto en la reconfiguración de lo visual como en los modos de hacer, nos obligan a considerar hoy no sólo el producto de la actividad artÃstica sino, principalmente, la práctica que ha conducido hasta él.
La obra de Emilio Torti es el resultado de una verdadera práctica. En ella se conjuga la exploración de un mundo de formas simbólicas con una conciencia existencial, derivada de la filosofÃa budista. Cada color, cada mancha, cada trazo responde a la voluntad explÃcita de poner de manifiesto –a través de los medios que ofrecen el dibujo y la pintura- un pensamiento que se brinda como un don al espectador. Torti cree en la capacidad de la obra artÃstica para producir y transformar. Por eso, su trabajo es también una práctica de la militancia a través de la imagen.
Animado por este objetivo, el artista se orienta a la presentación antes que a la representación. Su obra no es la traducción del mundo fenomenal de la realidad aparente. En todo caso, expresa otro campo de fenómenos y realidades, uno que surge de la internación profunda en los mecanismos que, según su concepción existencial, rigen el universo, sus componentes y procesos. Cada lÃnea establece un vÃnculo, cada cÃrculo es pura potencialidad. Entre ellos se conforma un intrincado juego de relaciones que van dando consistencia a la totalidad de los acontecimientos plásticos.
Sus primeras series indagan los mecanismos que van configurando el terreno de lo posible. Mediante un sistema de composición simple y disciplinado, construye estructuras de cÃrculos y segmentos de lÃneas que se conforman a cada instante, a partir del cúmulo de posibilidades que aparece al finalizar cada trazo. Las estructuras se van ampliando, invaden la tela, revelan la potencialidad formal de la superficie aparentemente vacÃa donde se instalan. En el budismo el vació no existe. El juego de las lÃneas y los cÃrculos pone en evidencia el fondo que parecÃa inexistente, figura y fondo coexisten, no hay exclusión sino convivencia integral.
La aparición del color supone un reto para esta práctica ascética. Los colores están cargados de asociaciones, no son simplemente elementos del vocabulario visual sino marcas culturales, emocionales e históricas. El color implica también su ausencia –el negro- y su convergencia en la integración del espectro lumÃnico –el blanco-. VarÃa cuando es lÃnea, superficie o mancha, cuando se manifiesta solo y cuando debe convivir con otros, cuando se aplica por afinidad y cuando opera por contrastes. Todas estas vÃas, todos estos caminos abiertos son recorridos que, de una y otra manera, transita el artista.
Porque el color también es potencialidad, y por lo tanto, acontecimiento y desafÃo.
En su serie más reciente, Torti asocia algunos colores, el y el negro, a propiedades y valores. El verde corresponde a la compasión, el azul a la sabidurÃa, el rojo a la libertad. El blanco es la iluminación, la armonÃa de los tres colores previos –las tres virtudes del Buda-. El negro es la ignorancia, la negatividad, la ausencia de valores, la falta de conciencia de sÃ. Esto transforma a cada obra en una indagación existencial, la percepción y la emoción.
La confluencia de todos estos elementos configura un espacio donde causas y efectos dialogan en simultaneidad, donde teorÃa y práctica convergen en una propedéutica espiritual que el artista considera un deber ético de su práctica artÃstica. Por esto, sus pintura y dibujos no pueden verse únicamente como el resultado de una experimentación formal o un intento por ampliar el campo de las formas plástica. En su hacer, en su trabajo constante, en su convicción y dedicación, descansa la clave de todo aquello que vemos en su obra, pero que, además, deberÃamos intuir en lo que ella nos dice desde su potencialidad emocional, visual y metafórica.
Rodrigo Alonso 2007
Muestras individuales.
2007 Centro Cultural Recoleta - Argentina
C Cultural Parque España Argentina
2004 180º Arte Contemporáneo – Argentina
1995 GalerÃa Der Brücke – Argentina
GalerÃa Art Consult – Panamá
1994 GalerÃa Linda Moore - EEUU
1993 GalerÃa Linda Moore - EEUU
Seminario del Arte. Palacio San Miguel Argentina
1991 GalerÃa Rubbers - Argentina
1990 Museo Estévez - Argentina
1989 GalerÃa Rubbers - Argentina
1988/89 In situ - Argentina
1986 GalerÃa Santiago - Argentina
1985 GalerÃa Privada - Argentina
1984 GalerÃa Privada - Argentina
1983 GalerÃa Buonarotti – Argentina
Muestras colectivas.
2000 Colección de Arte Contemporáneo de
Rosario. Museo Castagnino - Rosario, Argentina
1999 Katonah Museum of Art - EEUU
34 Artistas Rosarinos Contemporáneos.
Museo Castagnino - Rosario, Argentina
1998 Arte BA. GalerÃa Der Brücke
Tecno-Imagen. Museo de Bellas Artes
Bonaerense – Argentina
1997 Art Chicago. GalerÃa Der Brücke
Arte BA. GalerÃa Der Brücke
De visiones y de ritmos, Centro Cultural
Parque España. Rosario (Marcaccio,
Scheinberg, Machado y Torti)
1996 Arco. GalerÃa Der Brücke - España
Art Chicago. GalerÃa Der Brücke - EEUU
Mirarte 96. GalerÃa Der Brücke - Bogotá
Art Chicago. GalerÃa Linda Moore - EEUU
1995 Art Chicago. GalerÃa Der Brücke - EEUU
Arte BA. GalerÃa Der Brücke
1994 Arco. GalerÃa Linda Moore - España
Artistas Latinoamericanos. GalerÃa Luiggi
Marrozine - Puerto Rico
Arte BA. GalerÃa Linda Moore - Argentina
La pasión de pintar. GalerÃa Ruth Benzacar -
Argentina
GalerÃa Bárbara Farber - Amsterdam
GalerÃa David Beitzel - EEUU
1993 12 crÃticos - 12 pintores. GalerÃa
Praxis - Argentina
GalerÃa Marta Gutiérrez - EEUU
1992 GalerÃa Linda Moore - EEUU
Jornadas de la CrÃtica - Argentina
1991 III Bienal Internacional – Cuenca, Ecuador
Feria de Arte - Los Angeles, EEUU
Feria de Arte - Colombia
1990 Jornadas de la CrÃtica Internacional - Argentina
1988 Jornadas de la CrÃtica Internacional - Argentina
6 Pintores Rosarinos. Fundación San Telmo -
Argentina
6 Pintores Rosarinos. Museo Castagnino -
Rosario, Argentina 1985 Rosario x Buenos Aires.
Centro Cultural Bernardino Rivadavia - Rosario,
Argentina
1983 Fundación Carbide. Museo Castagnino -
Rosario, Argentina
Premios obtenidos
2000 Segundo Premio ICI en el "Buenos Aires
Video XII"- Torti y GarcÃa Helder.
CategorÃa Multimedia
1999 Primer Premio ICI en el "Buenos Aires Video
XI"- "- Hessman, Pérez GarcÃa, GarcÃa Helder
y Torti . CategorÃa Video
1997 Primer Premio ICI en el "Buenos Aires
Video IX"- Hessman, Pérez GarcÃa, GarcÃa Helder
y Torti. CategorÃa Video
1991 Primer Premio Pintura Concurso Gunther
III Edición. CAIC
1990 Hors d’Oeuvre, Premio Swissair
1988 Primer Premio Pintura Salón Nacional -
Rosario, Argentina
Gran Premio Pintura Nacional PROARTE -
Córdoba, Argentina
1987 Primer Premio Dibujo Salón de Arte
Moderno - Rosario, Argentina
1986 Primer Premio Pintura. Salón Municipal
de Rosario - Argentina
1985 Primer Premio Pintura Salón Municipal
de Rosario - Argentina
Primer Premio Sección Investigaciones
Visuales Salón APROA. Museo Castagnino
1984 Primer Premio Dibujo Salón Municipal de
Rosario - Argentina Primer Premio Pintura
Salón de Arte Moderno - Rosario, Argentina